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La autoridad se manifiesta en estos días
activa y altanera. Las frases de ¡viva San Roque! y¡
qué vienen! son chilladas por los mozos y niños.
También por las mozas como fiel expresión de
sus aficiones taurinas.
La villa vela durante la noche, esperando la hora en el que
el encierro va a comenzar. Las cuadrillas armadas de varas
y capotes buscan un buen sitio para presenciar el encierro
sin peligro alguno.
La corrida empieza a las seis de la tarde. Por la mañana
ya se ha corrido la prueba. En la plaza de toros hay pocos
lugares vacíos. En la presidencia se sitúan
las autoridades y en frente los pachulos con sus dulzainas
y tamboriles.
Quince novillos, todos bravos, ligeros, de poder y preciosa
estampa permiten durante los días 16,17,18 de agosto
satisfacer la vena taurina de los macoteranos.
SAN ROQUE LA GRAN FIESTA.
Los macoteranos están enamorados de
San Roque y, por supuesto, de su imagen, Una talla con bastante
poca gracia artística, pero eso es lo de menos para
sus devotos. Lo importante son los favores que el santo ha
hecho a lo largo de la historia. ¡ Cuántas veces
los cuernos del toro no han podido llegar hasta el cuerpo
de los macoteranos porque San Roque se ponía en medio!
Y lo de la peste de 1885 ¿ quién fue el mejor
médico? San Roque.
LA PROCESIÓN tiene lugar el día 16 de agosto,
después de la solemne misa y recital de la "Loa"
para recibir la fiesta del Santo peregrino. Nunca se ha conocido
una procesión tan duradera, tan concurrida y numerosa,
ni acto religioso en el que reine tanto el entusiasmo y la
alegría.
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