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Macotera nunca ha sido un municipio rico. La propiedad está excesivamente parcelada. Se labran bien las tierras de labor, continua la elaboración de lanas, la ganadería es un gran complemento de la agricultura y la fisonomía de la villa va cambiando con la continua construcción de nuevas viviendas.

Aunque está bien dotada de servicios, la emigración es una herida para todos dolorosa y a pesar de que la mayoría de las familias son numerosas, el número de habitantes no crece.

Hoy se configura como próspero municipio del oriente provincial.
El macoterano es un tipo plural y curioso. Charro de pura cepa, listo, reservado, serio, luchador y consciente de sus valiosas prendas. Diríase que en su psicología se reproducen las diversas características de su paisaje. Los que se han hecho en el campo, aguantando las heladas invernales o el fuego de la canícula, con el arado o el azadón en las manos, son callados, duros y trabajadores.

Los industriales, trotones de pueblos, ferias y mercados, son abiertos, ambiciosos, decidores, gitanescos y hasta un tanto aventureros. Trafican en todo lo que se les pone por delante. La gente nos conoció a través de estos últimos, dotados de una maña y astucia especial para los tratos.

A pesar de todo, Macotera es una villa profundamente religiosa. Desde muy antiguo pertenece fiel a las tradiciones cristianas de sus abuelos, que defiende y conserva con coraje e ilusión.
HISTORIA Y TRADICIONES

- HISTORIA DE LA VILLA

- LA TRADICION
- LAS MAYORDOMIAS
- MACOTERANOS ILUSTRES

TURISMO E INSTALACIONES

- MONUMENTALIDAD Y EL PATRIMONIO RELIGIOSO
- PATRIMONIO CIVIL
- MUSEO ETNOGRÁFICO
- INSTALACIONES

ENCIERROS Y FESTEJOS

- ENCIERROS Y FESTEJOS
- SAN ROQUE
- LAS PEÑAS
- OTROS FESTEJOS

EL ENTORNO


-LAS CARCAVAS, PARQUE NATURAL
- EL ENTORNO CARACTERISTCAS DE:
SUELO, FLORA Y FAUNA