|
 |
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
EL
TELAR Y LOS TRATANTES DE LANA
Macotera ha hecho del comercio de la lana, la cría de
las ovejas y de los primeros procesos de ella, una de sus mayores
actividades. Ya en 1752 había 55 familias dedicadas a
este menester.
Esta continuidad ha llegado hasta nuestros días. En Macotera
aún existen dos tejedores, en la actualidad jubilados
gracias a la existencia y mantenimiento de la actividad lanera.
La materia prima está al alcance de la mano, aunque evidentemente
no sólo se utilice la lana sino también tiras
de trapo de algodón o lino.
Refiriéndonos a los telares diremos que han desaparecido
las causas o razones de ser de su trabajo en el medio rural:
los costales para el grano son sustituidos por sacos de plástico,
las alforjas han caído en desuso, las mantas de cama
cada vez son más sustituidas por mantas de fibra acrílica.
Por último, en este oficio, que tradicionalmente se pasaba
de padres a hijos, se ha roto la cadena en la actualidad.
Las piezas tejidas en nuestros telares son de gran valor artístico
y artesanal. Los dibujos que en ellas se realizan son considerados
como una auténtica firma de cada familia.
LA ARTESANÍA DEL BOTO
Es una de las prendas que por su importancia y uso se ha mantenido
a lo largo de los tiempos hasta hoy. El boto campero, el boto
charro y la bota alta o simplemente boto son los calzados más
conocidos.
La principal característica de los botos macoteranos
ha sido la calidad de los cueros, unido al arte, trabajo, y
buen hacer.
El boto campero macoterano tiene como singularidad la escasez
de labores y cenefas; es un boto liso, pero con una confección
artesana pura.
|
|
|
 |
|
|
|